"La Fundación César Egido Serrano se creó para proponer que la palabra sea la herramienta de convivencia entre culturas y religiones y frente a toda violencia". cabecera cultura mecenazgo.jpg                       

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MISIÓN, Mensaje del Patronato

Bienvenidos a nuestro sitio en el mundo digital, creado ante todo para la transmisión de nuestro principal mensaje “la palabra como vinculo de la humanidad, como herramienta frente a toda violencia como único sistema de entendimiento entre culturas y religiones”, así lo pensaba y lo deseaba César Egido Serrano, con el convencimiento de impulsar una sociedad guiada por el dialogo y el respeto mutuo, por todo ello y para ello, constituyo la fundación.

 

En el transcurso de sus primeros diez años de vida la fundación ha desarrollado diferentes actividades culturales y sociales tanto individualmente como en colaboración con otras entidades de similares inquietudes, Ahora nos falta César, sus ideas, su impulso creativo, su dirección, pero tenemos las bases ideológicas, los fundamentos y el camino a seguir ya trazado, sus familiares más cercanos conocedores e implicados en estos primeros años de la fundación, nos consideramos con el deber y la obligación de continuar ese camino, de no dejar caer en saco roto el desinteresado trabajo que ya está consolidado.

 

Con ese objetivo, y con el orgullo y la  responsabilidad que todo ello supone, hemos conformado un nuevo patronato, cuyo cometido principal será el de asegurar una continuidad del trabajo ya emprendido por nuestro tío César, y que con la ayuda de todos los colaboradores que ya estaban implicados en el mismo seguiremos realizando las actividades que ya se habían implantado como referente en la sociedad, al tiempo que intentaremos poner en marcha otras nuevas que consoliden la fundación y rindan tributo al legado del que ahora nos hacemos cargo.

 

Muchas gracias a todos por seguir ayudando y apoyando nuestra línea de actuación y actividades, somos legión en todo el planeta los que así pensamos y debemos crecer hasta consolidar esta utopía, que lejos de serlo podría y debería cumplirse.

El poder de las palabras es lo único que nos puede conducir a un entendimiento entre los pueblos, las culturas y las religiones, esto es algo que está en nuestras manos llevar a buen término, en las de todos los que actualmente componemos la sociedad civil y en las de aquellas personas que hoy tienen la responsabilidad del liderazgo de los países, esta y no otra es la herencia que debemos dejar a las próximas generaciones.

Porque nuestra fundación es vuestra, y vuestras palabras son de todos.